Sobre mí

“Soy un buscador incansable para ayudar a los seres humanos a desarrollar y potenciar su salud”

Tuve una infancia muy bonita donde fui muy feliz y pude jugar mucho. Ya desde muy pequeño me gustaba observar, escuchar y ayudar a los demás. Fui muy afortunado porque tenía muchos amigos y una familia extraordinaria. Me gustaba mucho cualquier actividad que se realizara en la naturaleza, de ahí mi gran suerte de vivir en las afueras de la ciudad lo que me daba acceso a poder estar jugando en un ambiente natural habitualmente.

Recuerdo al inicio de mi adolescencia que me empezó a interesarme el atletismo y aquí fue donde encontré mi primer obstáculo importante, pues había realizado una prueba para que me seleccionarán en un equipo y no me admitieron porque quedé el último en la prueba de selección. Este hecho puntual hizo que me motivara y que llegara a ser un buen atleta en carreras de fondo. Aquí fue donde empecé a tomar contacto con las lesiones y dolores que impedían competir y que a muchos deportistas les obligaba a dejar su deporte, hechos que me inquietaban porque no entendía como el deporte podía hacer daño. Sin saber nada sobre terapias manuales empecé a utilizar mis manos para ayudar a mis compañeros a aliviar sus dolores e incluso a mí mismo.

Despertar el cuerpo es el comienzo de un apasionante viaje que acaba en el corazón.

Dentro de mí se iba despertando y potenciando esa pasión que sentía de observar, escuchar y ayudar a los demás, a cualquier ser vivo, especialmente a los seres humanos, … como se mueven, como es su conducta, su comportamiento social y su interacción con el mundo que les rodea. Todo ello, me llevó a dedicar largas horas a la reflexión y a formularme ciertas preguntas existenciales, las cuales han guiado mi camino hasta la actualidad.

Preguntas como: ¿Qué tenemos que aprender en esta vida? ¿Es necesario experimentar tanto sufrimiento, dolor y enfermedad para poder crecer, personalmente y espiritualmente? ¿Qué es el amor incondicional? ¿Hasta qué punto estoy dispuesto a ayudar a los demás? ¿Para qué me duele mi cuerpo hasta el punto que llega a enfermar o a limitarme? ¿Hasta qué punto afectan las vivencias traumáticas de la infancia en la etapa adulta? ¿Existen otras vidas u otras realidades paralelas a la nuestra? ¿Hasta qué punto me amo, me respeto, me valoro y confío en mí? ¿Estoy cumpliendo mis sueños o estoy cumpliendo los sueños de los demás? ¿Cómo puedo disciplinar mi mente para que no condicioné de una manera negativa mi vida? … Y un sinfín de preguntas a las que necesitaba encontrar una respuesta para poder entenderme a mí y asi poder entender a los demás para poder ayudarles.

Sin embargo, no fue hasta que cumplí 22 años cuando mi vida empezó a cambiar empezando a darle un sentido a todo lo que había reflexionado y experimentado anteriormente, empezó mi despertar espiritual. Fue en esa época cuando se cruzó en mi camino una mujer “canalizadora” muy especial siendo, a través de ella, que tuve mi primer contacto con el mundo espiritual a través de mis guías y maestros. Durante unos años estuve evolucionando con ella, preparando mi camino y disfrutando ese mundo tan apasionante y desconocido que maracaría un antes y un después en mi vida.

El único sueño inalcanzable es aquel que no te propones por miedo a no creer en ti.

Era el momento de empezar a encajar el rompecabezas del ser humano, de para qué tanto dolor, sufrimiento, limitación … y empecé por el cuerpo físico, el más visible, el que se puede tocar y ver. Empecé mi camino formándome en diferentes técnicas manuales y corporales para poder ayudar a los demás, pero me di cuenta que necesitaba una formación más profunda y estructurada a nivel físico, a nivel corporal y por ello decidí formarme en la Universidad como Fisioterapeuta, formación que completé con los grandes maestros/as de la postura, pues entendí que la clave de todo estaba en el cuerpo físico y en su postura sana.

Es verdad que hasta ahora toda esta formación tan física me hizo centrarme solo en este plano y me fui alejando notablemente de mi plano espiritual. Lo que fue frenando mi crecimiento interior, de ahí que antes de comenzar mi último año de carrera, en septiembre de 1999, tuve un accidente de tráfico grave, donde tuve una experiencia mística entre la vida y la muerte, una experiencia que marcaría toda mi vida porque ahí me mostraron cual era mi propósito de vida: “despertar el corazón de los seres humanos a través del Amor, la Compasión y la Comprensión, utilizando el cuerpo físico como clave para conseguirlo. Realmente aquí empezó mi camino de crecimiento personal y desarrollo espiritual, mi pasión por enseñar y transmitir, por ayudar y compartir, por acompañar y apoyar … aquí empecé a darle un sentido a mi vida. 

Indudablemente entre el plano físico y el plano espiritual sentia que habia otros planos importantes en el ser humano, porque asi lo había constatado con mi experiencia en consulta, de ahí que empezó a interesarme el plano emocional y su influencia en el cuerpo físico. Seguí mi formación también en el plano energético y en el plano mental. Todo ello me llevo a querer profundizar en el ser humano desde la Psicología, por la amplia visión que tiene sobre él y porque me apasiona el comportamiento humano, estudios que estoy cursando en la actualidad y que me están haciendo encajar muchas piezas de mi rompecabezas.

Los únicos límites que existen en tu vida son aquellos que te impones por miedo a descubrir quien eres.

Todo este recorrido y este aprendizaje, de más de 29 años de trabajo y experiencia, han dado como fruto que desarrollara un método pedagógico de trabajo corporal global que contempla y trabaja los cinco planos que considero que tiene todo ser humano (físico, energético, emocional, mental y espiritual), método que denominé Reeducación Corporal Funcional RCF®, a través del cual se pueden descubrir las claves de la vida teniendo como punto de partida el cuerpo físico, porque es en él donde afectan y actúan los demás cuerpos o planos y, por otro lado, es nuestro vehículo imprescindible en la Tierra para poder experimentar, sentir, avanzar y crecer.

Gracias de corazón por haber sido o ser parte de mi camino. Espero y deseo que disfrutes con el contenido de esta página web y, sobre todo, con nuestro hermoso y efectivo trabajo que ayuda a despertar el corazón, a conectar con el alma, a descubrir tu propósito de vida y a disfrutar tu camino, la Reeducación Corporal Funcional RCF®.

 

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